Durante años, la relación comercial entre el Perú y la India se explicó con una sola palabra: oro hoy el panorama es más amplio, las empresas indias buscan participar en hidrocarburos, minería, infraestructura, farmacéutica y pagos digitales, según el embajador de la India en Lima, Sugandh Rajaram.
Un comercio en ascenso
El intercambio de bienes alcanzó un récord de US$ 5.800 millones en 2024. La India es el segundo socio comercial del Perú en Asia y el cuarto a nivel mundial. Entre enero y setiembre de 2025, las exportaciones peruanas a ese mercado sumaron US$ 3.955 millones, un 31,1% más que un año antes. En 2026 el avance continúa: las exportaciones crecieron 152% entre enero y julio y la India desplazó a Estados Unidos como segundo destino de los envíos peruanos.
Gas, fertilizantes y cobre
La conversación con el embajador gira en torno a la seguridad de suministros. Rajaram explicó que las guerras han afectado a las empresas de su país y que la India busca diversificar proveedores de petróleo y gas en América Latina. Añadió que, si el Perú dispone de gas para fertilizantes, las empresas indias estarían dispuestas a construir plantas de producción en territorio peruano. Sobre el cobre, indicó que la India importó más de mil millones de dólares en minerales el año pasado y que la demanda crece.
El interés ya tiene nombres propios. Ocho empresas indias, públicas y privadas, expresaron interés en proyectos de cobre, oro y litio, entre ellas Hindustan Copper, Jindal Steel and Power, Coal India y Gas Authority of India. El Ministerio de Energía y Minas, por su parte, ofrece una cartera de 67 proyectos en distintas etapas.
Infraestructura y Chancay
El embajador sostiene que la India vivió una “revolución” de infraestructura en la última década y que su experiencia podría compartirse con el Perú. Subrayó el papel de la cooperación público-privada, donde las empresas indias podrían participar. Respecto al megapuerto de Chancay, señaló que, con la India ya se encuentra entre los principales mercados para los productos peruanos, se necesitará una logística portuaria sólida para sostener el intercambio.
Tecnología y farmacéutica
La cooperación también es digital. Rajaram recordó que el Banco Central de Reserva y la Corporación Nacional de Pagos de la India trabajan en una interfaz unificada de pagos, que en el Perú se llamará TAPP.
En salud, el movimiento es visible. El encuentro Perú-India Pharmexcil 2026 evento organizado por la Cámara de Comercio de Lima reunió a 81 fabricantes farmacéuticos indios en más de mil reuniones de negocios B2B con empresas locales para reducir costos de medicamentos y ampliar la cooperación en salud y veterinaria. Además, varias compañías indias evalúan instalar plantas en el país, lo que implicaría transferencia tecnológica y empleo especializado.
El TLC, la pieza pendiente
Todo esto dependerá en buena medida del tratado de libre comercio entre Perú y India. El embajador no ofreció una fecha: dijo esperar la próxima ronda lo antes posible y confía en que, una vez realizada, el acuerdo pueda concluirse pronto. El ministro de Comercio Exterior, Rogers Valencia, fue más específico: Lima envió una contrapropuesta final y el acuerdo podría firmarse en 2027.
Lo que viene
El mensaje es claro: la India quiere ser inversionista y socio tecnológico, no solo comprador. Para el Perú, el reto será aprovechar ese interés para atraer proyectos con valor agregado y no limitarse a exportar materias primas.



