Durante décadas el vidrio de las ventanas fachadas y parabrisas peruanos llegó desde el extranjero. Eso cambió el miércoles 7 de octubre de 2026 cuando la empresa Keda Perú del grupo chino Keda, inauguró en San Vicente de Cañete la primera planta de vidrio flotado del país. La presidenta Keiko Fujimori encabezó la ceremonia, recorrió las instalaciones, supervisó el primer producto fabricado y firmó simbólicamente una pieza de vidrio salida de la línea de producción.
Una fábrica de escala mayor
El complejo ocupa unas 60 hectáreas, tiene una capacidad de 600 toneladas diarias y una capacidad anual de diseño de 198.090 toneladas. Producirá vidrio transparente azul y gris además de vidrio con recubrimiento para uso arquitectónico. Su horno se encendió el 10 de septiembre un mes antes de la inauguración. Es la primera planta de Keda en Sudamérica y el primer proyecto industrial de Twyford International la plataforma de materiales de construcción del grupo en América Latina.
Cuatro razones por las que importa
1. Menos dólares que salen del país. Hasta ahora la demanda se cubría con importaciones de China, Malasia, Indonesia y Chile. Con producción local, el proyecto estima un ahorro de divisas superior a 70 millones de dólares al año. Según la presidenta esos recursos “ahora van a permanecer” en la economía nacional.
2. Empleo en la provincia. La obra empleó a cerca de mil personas en su mayoría locales. La planta prevé 850 empleos directos permanentes en cinco años además de puestos indirectos en proveedores transporte y servicios.
3. Cadena productiva nacional. Según la empresa el 80% de los insumos es peruano y la mayoría de los trabajadores son de Cañete. Esto distingue al proyecto de una simple planta de ensamblaje.
4. Un salto tecnológico y exportador. El país incorpora por primera vez tecnología para fabricar vidrio flotado con estándares internacionales. Tras abastecer el mercado interno, Keda planea vender a Ecuador, Chile y Colombia. “Ya no solamente no vamos a importar el vidrio” afirmó Fujimori en su discurso.
El contexto político y económico
El Gobierno presentó la inauguración como una señal de confianza en el Perú. La presidenta destacó la estabilidad jurídica que ofrece la Constitución y el acceso a gas natural a menor costo para la industria. Para el sector privado, el mensaje es que la inversión China en el Perú no se limita a puertos y minería, sino que llega también a la manufactura.
Lo que falta por demostrar
Quedan varios desafíos. La planta deberá competir en precio y calidad con productos importados que dominan el mercado, mantener estables sus costos energéticos y concretar las exportaciones anunciadas.
El hito es significativo. Cañete pasa de ser un valle agrícola y turístico a convertirse en un nuevo punto de la industria pesada. Si la apuesta funciona, el Perú podría pasar de comprar vidrio en el extranjero a venderlo en la región.



